"Sacudan, sacundan los pies, relajenlos" dice la profe de pilates (mi mamá, oh casualidad de la vida) Y yo pienso que lindo sacudirme de encima a todo lo que me hace mal. Sacudirme, sacarme, descolgarme todo eso que me consumía la vida. Que me dolía y me llenaba de cosas negativas. Y todavía me falta. Cada vez voy filtrando y purificando más. A la vez que abro y acepto más. Es un espiral hacia adentro y hacia afuera a la vez. Como siempre no puedo evitar preocuparme por los demás y pienso: lástima por vos, por vos y por vos! que se hunden en su propia mierda. Así te lo digo, cortito y conciso. Se hunden y no salen. No encuentran el camino. Andan sin rumbo formando un zig zag constante sin principio ni fin. "Una pista de autos" como los dibujos de los nenes de 3 años que están aprendiendo las formas. Necesitan sacudirse. Encontrarse un poco. Introspeccionarse (creo que no existe la palabra, pero se cacha la idea) Pero que me preocupo yo! Sí a mi nadie me ense...
Espacios para la reflexión e introspección