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Mostrando entradas de diciembre, 2010
Buscando la infelicidad Sí, por supuesto que el título está mal. Es lo que todos van a decir, hay un “in” de más. Pero no, no lo está y pienso decirles porqué. Lo cierto es que cuando nos encaminamos un día de buen humor en la búsqueda de la felicidad siempre terminamos tropezando con minimidades. A mí me parece que el buen humor es muy vulnerable y se deja lastimar por cositas muy pequeñas e insignificantes. Pero acepto con gusto otras opiniones! Pero, yendo al grano, cuando nos proponemos buscar la felicidad como un acto consciente terminamos por desistir y caer en la mediocridad del día a día. Entonces, con la mejor de las ondas, te y me propongo, no buscar sino encontrar. La felicidad vive en los pequeños actos del día a día, no solo en las grandezas, y así inconscientemente nos reuniéremos con ella en una felicidad pura. Digamos que es un poco tímida, y si salimos a cazarla con antorchas y picos va a esconderse de nosotros…
Hombre rojo Que a mi lado estás Me enseñaste a volar. A mí, la mujer verde Que vivió siempre estancada por acá. Hombre negro, Que llegó para quedarse, Me enseñaste a sentir. A mí, la mujer blanca , Que nunca supo como amar. Hombre azul Que siempre me acompañas. Me diste tus alas, Para aprender a soñar.
Con la felicidà del rencuentro y el gusto dulce de la amistad en la boca, buscaron a una pícara señora asomarse entre la humedà. Más tarde unos cuantos locos miraban al noroeste. Los abrigaba un cielo azul con muchas estrellas (y también un par de frazadas y unos mates perdidos) Miraban un proceso. En el día más largo del año.¡ En el comienzo del Sommer الصيف ля то 夏天 verano suvel kesä été καλοκαίρι summer 夏 تابستان ฤดูร้อ م وسم گرما זומער vieron a la tierra interponerse entre el Sol y la Luna. Y mientras tanto el sol nacía…
S i n o h a y amor , q u e n o h a y a nada . http://www.youtube.com/watch?v=96d7u9tVIP0 http://www.youtube.com/watch?v=CR5ltECjJWE (El Tesoro de los Inocentes – Indio Solari)
hubo una vez dos copos de nieve, que cayeron sobre la tierra y se convirtieron en hielo. Con el tiempo uno de los copos fue llevado por la corriente hacia una laguna cercana y el otro fue arrastrado por un río hasta el mar. Ambos copos se extrañaban pero no sabían cómo encontrarse. Ambos fueron agua, vapor, nieve, lluvia, granizo. Y un día en cierto lugar del mundo nevó, y cuando ambos miraron a su lado se vieron caer juntos, como al inicio de su ciclo. Los ciclos del agua los reencontraron una y otra vez, siendo agua, nieve, lluvia, granizo y las mil formas que eran posibles.
AMAR, TEMER, PARTIR. Con lo que duele amar, lo horrible que es temer y lo difícil que es partir, son verbos irregulares, más que eso, paradigmas verbales . Las paradojas de la vida ¿No? Amar duele pero es hermoso en presente y triste en pasado. Eso es lo que lastima: el enfrentamiento del presente que no quiere ser pasado, el que momento que se niega a ser recuerdo… Temer es horrible, y peor es cuando no deja avanzar, cuando se le teme al futuro y el presente no quiere ser pasado otra vez, o el pasado tampoco deja ser al presente, y el futuro se estanca ahí, esperando una resolución… Partir es difícil, decir adiós al presente para andar hacia el futuro. Decidir dejar atrás, enfrentar tanto lo que se deja como lo que vendrá. Quizás desde lo peor a algo mejor o viceversa, avanzar hacia un callejón sin salida. Parece estar allí la gracia de tanta locura, una simple estructura guarda un secreto que se devela con el recorrido de la vida: se parte, se teme, se ama…
Creo que estoy tan poco acostumbrada a ser feliz que mi cabecita se las enrosca para pensar cosas infelices. Soy feliz y más aún si puedo contagiarte y decirte no hay otro momento para sonreír, es ahora .

verano, otoño, invierno, primavera y verano

Caminamos por la arena sin cruzar palabra, contacto, miradas. Llegamos a una roca, nos acomodamos y el viento hizo lo contrario. Con los pelos volados nadamos en el mar, que nos revolcó con cada ola, hasta dejarnos cara a cara en una orilla. Nos miramos lo que duró la eternidad y cuando el reloj comenzó a moverse anduvimos descalzos por nuestros pasados. Nos quemamos y congelamos los pies una y otra vez, hasta que el sol los templó. Con el otoño cambiamos de papeles. El invierno nos trajo el calor del otro. La primavera coloreó las miradas, y les dio un tono cuyano. Hay verano de nuevo, y la arena sirve de cama. El mar aún congela, pero alivia el dolor que causa el sol. Brillamos con la luz de la Luna para dormir cuando el sol se decide a salir.