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Mostrando entradas de febrero, 2011
Un hombre trabajado por el tiempo, un hombre que ni siquiera espera la muerte (las pruebas de la muerte son estadísticas y nadie hay que no corra el albur de ser el primer inmortal), un hombre que ha aprendido a agradecer las modestas limosnas de los días: el sueño, la rutina, el sabor del agua, una no sospechada etimología, un verso latino o sajón, la memoria de una mujer que lo ha abandonado hace ya tantos años que hoy puede recordarla sin amargura, un hombre que no ignora que el presente ya es el porvenir y el olvido, un hombre que ha sido desleal y con el que fueron desleales, puede sentir de pronto, al cruzar la calle, una misteriosa felicidad que no viene del lado de la esperanza sino de una antigua inocencia, de su propia raíz o de un dios disperso. Sabe que no debe mirarla de cerca, porque hay razones más terribles que tigres que le demostrarán su obligación de ser un desdichado, pero humildemente recibe esa felicidad, esa ráfaga. Quizá en la muerte ...
Si puedes ver las estrellas de día la noche ya no será tan especial. Cada momento, etapa, tiempo; tiene su encanto que reside en lo que lo hace único. En medio del campo la luna y sus estrellas son lo único que iluminará tu camino. Mientras que en la ciudad las luces te encandilan e iluminan el mundo como si aún fuera de día. Como si no se quisiera vivir la noche…
Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, lámparas y la línea de Durero, las nueve cifras y el cambiante cero, debo fingir que existen esas cosas. Debo fingir que en el pasado fueron Persépolis y Roma y que una arena sutil midió la suerte de la almena que los siglos de hierro deshicieron. Debo fingir las armas y la pira de la epopeya y los pesados mares que roen de la tierra los pilares. Debo fingir que hay otros. Es mentira. Sólo tú eres. Tú, mi desventura y mi ventura, inagotable y pura. El enamorado – Jorge Luis Borges
A ver que tan normal soy: El nombre de la Rosa + Libro de asesino serial que mata otros asesinos seriales + diccionario de etimología de la lengua española + revistita de pink floyd + muchas ganas de coseguir Rayuela en tapa dura. Soy feliz, y me banco mis gusto variados :)
Me acuerdo como es cada movimiento que realiza tu cuerpo Cómo tus manos se aferran a los objetos Cómo tus pies se afirman al suelo. Me acuerdo como es cada centímetro de tu cuerpo Dónde están tus lunares Qué forma tiene tu nariz. Pero lo que más me acuerdo es como yo me siento Cuando tus manos recorren mi cuerpo Cuando tus ojos se encuentran con los mios Cuando no importa el tiempo, sólo nosotros.
Las señoras hoy revolvieron sus roperos cuando vieron que la lluvia caía, los turistas acudieron por los vendedores de artículos varios; todos con el mismo fin: conseguir un paraguas. Claro que estamos en verano y esta es una situación inusual para todos. Las calles parecían ríos y el tráfico un caos. En las veredas las mujeres se aferran a sus maridos para no resbalarse con sus zapatos de taco, las sandalias de verano, y los calzados de las últimas modas. Todos piensan en su seguridad, en que ni una gota arruine sus vestimentas o sus cabellos, para esto utilizan paraguas, pilotos, y cualquier cosa que se les ofrezca en la venta ambulante, ¡incluso se untan impermeabilizante en la piel! Qué locura… pero todo a costas de protección ante la maldita agua, que parece ser la perversidad en estado líquido. Pero volvamos al primer punto. En verano, ¿Quien recuerda algo del invierno? Entonces aquí comienzan los inconvenientes, la gente en las calles se ha olvidado de la peligrosidad de eso...