Ir al contenido principal
Es toda una cuestión. Cómo llegar al final es el gran tema, pero eso requiere una definición de muchos términos, y claro un consenso entra dichas definiciones.
Limpio: primero definir donde estamos parados, después, de donde venimos (o al revés), hacia donde vamos, porque camino queremos ir, en que condiciones queremos llegar.
Una vez aclarados todos los términos podemos comenzar a develar el bendito tema. Cómo. El cómo vendría a ser el método, o algo así.
Cuantos métodos posibles hay en estas circunstancias? Infinitos. Qué tragedia.
Interesante. ¿Por qué lo infinito nos resulta (me resulta) una tragedia? Asumo, creo, siento que el motivo es el desconocimiento. Claro está que algo infinito es algo que nunca vamos a poder conocer totalmente. Al fin la respuesta: miedo a lo desconocido. Miedo a asumir que nuestro conocimiento es finito.
Hay que admitirlo. Nunca vamos a poder conocer absolutamente todo. Pongámonos contentos con existir. Y si en algún momento te parece que estas incorporando un conocimiento veraz, chequá no estar soñando.

Comentarios

  1. Chequá, a la franchute... Me gusta, pero es un poco perdido... Me gusta :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.