¿Porqué me cuesta tanto entender que no vale la pena derramar más lágrimas por vos? Sé lo que valgo, aunque vos no. Sé muy bien lo que merezco, pero todo eso no se condice con lo que quiero. Nunca antes había entendido y vivido tan bien la frase "el corazón tiene razones que la razón no entiende".
¿Qué estoy haciendo? Perdiendo el tiempo sin duda, denigrándome a tus pies, cuando tu decisión está tomada. Yo no seré el problema, ni la que tiene la culpa, pero soy la que queda en peores condiciones... Otra vez golpean la puerta las lecciones: la vida es injusta.
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