Incluso hacerse esa pregunta roza los niveles intermedios de la estupidez conocida, salvando ese detalle es muy interesante analizar hasta dónde puede llegar la capacidad pelotuda del ser humano. Se ha dicho que poseemos capacidades limitadas para la gran mayoría de las cosas, pero la estupidez sigue aún sorprendiéndonos. Cada día vemos situaciones, oímos frases y decimos para nuestros adentros: ya está, este es el forro pelotudo maximum del siglo. Pero no, siempre al rato, al otro día aparece alguien con una ocurrencia de lo más imbécil que nos deja boquiabiertos. Y además, reconozcámoslo, cuantas veces nos encontramos a nosotros mismos razonando un pensamiento que nos parece ajeno de lo estúpido, patético e imbécil que es. Y suspiramos sorprendidos por los poderes de nuestra mente: "oh! yo que tan brillante parecía, también soy capaz de enunciar una pelotudez suprema!" (no de pollo). Para develar este misterio, es menester aclarar que la estupidez no está en ningún sent...
Espacios para la reflexión e introspección