Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2012

Los niveles alarmantes de la estupidez humana ¿hay un límite?

Incluso hacerse esa pregunta roza los niveles intermedios de la estupidez conocida, salvando ese detalle es muy interesante analizar hasta dónde puede llegar la capacidad pelotuda del ser humano. Se ha dicho que poseemos capacidades limitadas para la gran mayoría de las cosas, pero la estupidez sigue aún sorprendiéndonos. Cada día vemos situaciones, oímos frases y decimos para nuestros adentros: ya está, este es el forro pelotudo maximum del siglo. Pero no, siempre al rato, al otro día aparece alguien con una ocurrencia de lo más imbécil que nos deja boquiabiertos. Y además, reconozcámoslo, cuantas veces nos encontramos a nosotros mismos razonando un pensamiento que nos parece ajeno de lo estúpido, patético e imbécil que es. Y suspiramos sorprendidos por los poderes de nuestra mente: "oh! yo que tan brillante parecía, también soy capaz de enunciar una pelotudez suprema!" (no de pollo).  Para develar este misterio, es menester aclarar que la estupidez no está en ningún sent...
Antes pensaba que la confianza y la sinceridad iban de la mano. Pero analizándolo bien, la confianza cuanto más profunda es, más frágil resulta. Más probable es que, si donde hay confianza hay amor, más heridos nos sintamos si alguien nos "traiciona" (uso comillas porque dudo si es el término adecuado para oponerlo a confianza). Entonces, donde hay mucha confianza (amor, por lo tanto) es más probable que se presente como una especie de nube que encapsula la relación, pero ¿es realmente sincera? Cuantas veces guardamos algo que tenemos para decir por temor a lastimar a esa persona, por querer protegerla, por miedo a que no vuelva a confiar en nosotros? Cuanto más queremos a alguien más nos importa lo que piense de nosotros... A veces puede ser que sabemos que nos va a aceptar todo, pero, sinceramente, ¿no nos protegemos a nosotros mismos también cuando omitimos algunos datos que nos cruzan por la cabeza?  Reconozco lo subjetivo de este razonamiento, ya que esto es algo que ...

Balance (¿anual?)

Perdí completamente la noción del tiempo. No entiendo que ya estoy en ojotas. Mi cabeza se quedó en la bolsita de agua caliente, las muchas frasadas... Me congelé en el tiempo. No sé donde estuve mientras pasaron estos dos meses, creo que me perdí en mi propia cabeza. Ya noviembre permite hacer un balance del año, porque dudo que en estos dos meses pase algo que me haga cambiar lo que siento con respecto al 2012. Sólo voy a decir que espero que no acontezca el tan aclamado "fin del mundo" porque si me llego a enterar antes de que me llegue la catástrofe, voy a lamentar mucho que este haya sido mi último año sobre el mundo. Me quedé con muchas cosas atravesadas por decir. Por ejemplo: te odio, porque no puedo dejar de quererte, de pensarte, de extrañarte. No me voy a perdonar nunca si termina el mundo sin haberte dejado de extrañar. A veces me confío de ser una persona valiente, fuerte. Pero no lo soy. Y me lo demuestro día a día cada vez que sigo manteniendo una espera...