Ir al contenido principal

Balance (¿anual?)

Perdí completamente la noción del tiempo. No entiendo que ya estoy en ojotas. Mi cabeza se quedó en la bolsita de agua caliente, las muchas frasadas... Me congelé en el tiempo. No sé donde estuve mientras pasaron estos dos meses, creo que me perdí en mi propia cabeza.
Ya noviembre permite hacer un balance del año, porque dudo que en estos dos meses pase algo que me haga cambiar lo que siento con respecto al 2012. Sólo voy a decir que espero que no acontezca el tan aclamado "fin del mundo" porque si me llego a enterar antes de que me llegue la catástrofe, voy a lamentar mucho que este haya sido mi último año sobre el mundo.
Me quedé con muchas cosas atravesadas por decir. Por ejemplo: te odio, porque no puedo dejar de quererte, de pensarte, de extrañarte. No me voy a perdonar nunca si termina el mundo sin haberte dejado de extrañar.
A veces me confío de ser una persona valiente, fuerte. Pero no lo soy. Y me lo demuestro día a día cada vez que sigo manteniendo una esperanza de que todo esto sea un mal sueño (largo) y no me doy cuenta de que tengo que enfrentar esta realidad, no voy a decir que "me tocó vivir" porque creo en el "human agency", pero   esta es la realidad que se construyó a mi alrededor en función de mis decisiones, y elecciones.
Y así como me corresponde enfrentarla me corresponde hacerme cargo, aunque sea una mierda y preferiría mil veces que fuera completamente distinta.
Es curioso como es mucho más fácil elaborar un duelo de una persona que ya no existe físicamente a uno de una persona que (a veces creo que lamentablemente) sigue dando vueltas por este mundo y, más lamentable aún, sus vueltas se cruzan (demasiado) con las mías. No es una ninguna genialidad, es algo obvio.
Para no caer en un pesimismo absoluto voy a decir que a pesar de que ya al segundo día del año tuve una pequeña muestra de lo que sería el resto, no toooodo fue tan malo. Conocí un paraíso terrenal, y no tan lejos de acá, descubrí un mundo académico nuevo que, a pesar de las moscas (que siempre están, como la mierda) que revolotean por ahí sin aparentemente nada mejor que hacer, me gusta y en el que me siento cómoda, y no menor, para el que he podido demostrar cierta capacidad.
Muy a mi pesar voy a intentar terminar el año (si es que llegamos) con la frente en alto, intentando dejar atrás y aprender del pasado (para que verga estudio historia sino)  y tratando de no cagarme a mí misma.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.