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Encuentros

Un instante en el que se cruzan las miradas. Un encuentro eterno.
Entre tanto cemento, tanta gente, tanto ruido.
Un roce de tu piel. Corta el tiempo. Eriza el cuerpo.
Un segundo de risa. Una pregunta. Una sonrisa como respuesta.
Y una presión que cae.
Un imán que atrae.
Nos llaman. No sabemos a donde. Ni porqué. 
Pero ninguno puede evitar ir.
Y vamos.
Y sin pensar.
Pasa el tiempo. Y se cruzan las miradas otra vez.
Y el encuentro queda.
Y el roce queda.
Y la sonrisa queda.
Grabado en la retina, en la piel.
La sensación de un encuentro furtivo. Prohibido.

Comentarios

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Creo que estoy tan poco acostumbrada a ser feliz que mi cabecita se las enrosca para pensar cosas infelices. Soy feliz y más aún si puedo contagiarte y decirte no hay otro momento para sonreír, es ahora .
Cuando no hay mucho para decir, es mejor callar. Pero me es necesario expresar la felicidad que siento. Un día en paz y sin preocupaciones, Gracias.