Ir al contenido principal

Se vuela, se congela.

Un tiempo que vuela.
Otro que se congela.
Una mirada indescifrable,
que dice mucho más que un poco.
Una mirada que me quita el sueño,
quiero saber porqué no te entiendo.
Un tiempo que vuela hacia atrás,
inmediatamente no soy yo
o soy más yo que hoy.
Me desconozco, o quizás no.
Quizás me conozco demasiado.
Una puerta se abrió,
la atravesé.
Una ventana se cerró, 
no entró más luz.
Un tiempo que se congela,
todo está igual,
persiste esto que no sé que es.
Persiste por sobre todo,
o debajo de todo.
Siempre latente,
siempre despierto.
Un sentimiento que me congela en el tiempo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.