Ir al contenido principal

Un balance.

Cómo llegué a este lugar? Este mar de incertidumbre dónde ya nada queda claro. Qué son estas ideas? Qué es esto que me pasa y no entiendo. Hay un poco de orgullo y eso y de eso sale lo peor que es no asumir la realidad. Parte mi culpa, parte tuya, que me hiciste creer y yo creí. Porqué dijiste tantas cosas que no eran ciertas? o que no eran tan profundas como deberían...
Nunca nadie me hizo sentir tan mal como vos lo lograste. Tu poder de manipulación es terrible. Me encerraste en un mundo falso de que ahora no tengo idea como salir. Qué estúpida fui. Una y otra vez te creí. Me creí feliz ahí y ese no es lugar para mí. No sé si pasa por merecer más o qué, pero no hay duda que lo me diste no está bien. No lo creo justo. Tu error, haber empezado tan arriba. Totalmente innecesario. Otro error, jugar conmigo. Qué puedo pedir de alguien que no tiene idea ni quien es, ni quien quiere ser o hacer. Inmaduro, inseguro, no poder tolerar la realidad, todo es un juego o un chiste. Desconoces los sentimientos, propios y ajenos. Deberías darme lástima, pero primero tengo que preocuparme por mi. Ni siquiera el tacto suficiente para manejar las cosas, ni siquiera la compresión suficiente como para ver lo que me pasaba. Siempre fue a sí, soy yo la que se equivoca una vez más y quiere exigirle a una persona algo de lo que es incapaz. Es un hecho, no sabes nada más allá de vos, si es que de eso sabés algo. Mea culpa. Vos sos un mea culpa eterno. Una enseñanza y un aprendizaje para siempre confiar en mi primero, creer en mi primero.

Hay días que lloro,
hay días que río.
Siempre es el mismo,
son todos los días.
Así, arriba y abajo.
Un constante ir y venir,
un estadío eterno de incertidumbre.
Tal vez en algún momento,
de algún día así,
pueda encontrar un punto,
un instante de equilibrio.
Dónde estar,
donde anidar.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.