Ir al contenido principal

Estado de caminar.

Asumo que lo intentó. Doy por hecho que no fue una decisión consciente y que por sobretodo luchó contra esa nueva sensación que terminó creando un precipicio imposible de eludir entre él y yo. Nunca más nosotros. Tal vez necesito asumir que intentó sortear todos los obstáculos que él mismo interpuso. No lo sé, por lo pronto, seguir dándole vueltas al asunto no ha resuelto nada. Yo sigo acá, en el mismo lugar, con las mismas cosas, con las mismas esperanzas.
La sobrecomprensión (lo inventé yo, obvio) es un problema. Entender absolutamente todo, o pretender racionalizarlo todo y en la gran mayoría de los casos lograrlo, hace que no pueda superar determinadas cuestiones que deberían ser un tanto más, irracionales y/o mecánicas. Esto funciona así porque va por acá y listo. Tal vez por esto nunca fui buena para matemática, no tiene una explicación, es así y punto. No me cierra. Nunca nada va a ser así y punto en la vida real. O por lo menos no quiero permitir que así sea. El "porque sí, es así" me mata, siento que destruye nuestro máximo potencial como seres humanos: razonar. No puedo permitir más porque sí en mi vida. Quiero entender todo, y tal vez, probablemente, seguramente, por eso, no puedo superar ni asumir que no luchó contra esa ausencia de sentimientos, que simplemente se dejó llevar, y hasta incluso puso parte de sí para que se dirigieran hasta el camino final, el no camino.
Abandonar el camino, tomar uno nuevo. ¿Es acaso posible? No son todos uno mismo que se bifurcan y nos confunden, nos marean, nos pierden, pero en fin, al ver el mapa desde arriba, comprendemos como estaba perfectamente encadenado y lo que parecía un atajo o un leve esbozo de luz era finalmente la peor decisión que podíamos tomar?
Ya no sé donde quiero estar, ni que bifurcación tomar. La única certeza que tengo es que caminar me hace bien.

Comentarios

  1. Yo creo que está bueno sentarse a veces a intentar comprender por qué la gente hace lo que hace, pero hasta cierto punto. Porque incluso nosotros mismos hacemos cosas sin saber bien por qué y tenemos que entender que los demás también les pasa. A veces no racionalizamos una y otra vez lo que hacemos o vamos a hacer y los demás tampoco. Una compañera me dijo una vez que hay cosas que pasan simplemente, más allá de la calidad de persona que seas porque la vida es forra, y bueno. Simplemente tenemos que entender que a veces TENEMOS problemas, pero no SOMOS esos problemas y seguir adelante.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.