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Prioridades

No me quiero olvidar quien soy. No me quiero olvidar de lo importante. La vorágine de la vida cotidiana y de la vida profesional amenazan con consumirme, pasarme por su molde y convertirme en algo que no sé si quiero ser. No me quiero olvidar nunca del amor, de lo que sufrí y de lo que disfruto. No quiero que peligren los mates o las cenas con amigos por parciales ni por trabajos prácticos, ellos siempre siempre tienen que ser lo primero. No quiero faltar a reuniones familiares por reuniones de cátedra. No quiero dejar de pasear a Roma o de jugar con Cosmos por tener que leer. No quiero suspender viajes por concursos  o compromisos varios. No quiero dejar de ser quien siempre quise ser. No quiero que nadie ni nada me suprima lo que más amo en el mundo: familia y amigos. Ellos me definen, el amor que les tengo y el amor que me dan son todo lo que tengo. No quiero vivir de recuerdos, quiero vivir de momentos. No quiero dejar de amar ni de sentirme amada, no quiero decirle a mi novio que no puedo verlo por estudiar. No quiero olvidarme de mi vida como estudiante, ni de las vicisitudes que ello conlleva. No quiero convertirme en la  vieja de historia, quiero ser una profe copada, memorable por lo que aprendí y por lo que enseñé. Quiero investigar, pero no quiero que nadie me regale nada ni me adulen hipócritamente, quiero que me critiquen si es necesario y me feliciten si lo merezco. Quiero quedar en un puesto si lo gano con los méritos, y no quiero quedar afuera porque otro era amigo/conocido de. No quiero injusticias por mi condición de mujer, ni quiero tolerancias por el mismo motivo. No quiero que nadie ni nada me ate a lo que tiene que interesarme, no quiero dejarme comprar con promesas baratas. No quiero ser cómplice de la comodidad ni de decisiones injustas, no quiero obrar como parte de una elite, ni me quiero creer ser parte. No quiero formar parte de un sistema que está podrido, salvo que sea para cambiarlo desde adentro. No quiero olvidarme nunca de todas las cosas que están mal y que son injustas, que necesitan ser discutidas y repensadas. No quiero olvidarme nunca que de la diferencia y de los debates nacen las buenas ideas. No quiero nunca jugar por atrás para beneficiarme yo, no quiero olvidarme que el mundo tiene que cambiar y que yo tengo que ser parte activa de ese cambio. No quiero dejar de ir a marchas y manifestaciones masivas, quiero poder decir lo que pienso cuando quiero y ante quien yo quiera, sin callarme por conveniencia o por miedo. Todo esto es lo que no quiero, y parte de lo que sí quiero y necesito. Si es necesario voy a escribirlo todos los días, porque si pierdo mis convicciones, me pierdo completa.

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Creo que estoy tan poco acostumbrada a ser feliz que mi cabecita se las enrosca para pensar cosas infelices. Soy feliz y más aún si puedo contagiarte y decirte no hay otro momento para sonreír, es ahora .
Cuando no hay mucho para decir, es mejor callar. Pero me es necesario expresar la felicidad que siento. Un día en paz y sin preocupaciones, Gracias.