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Paralizada.
Así me dejaste cuando te fuiste,
en realidad mucho antes.
En el momento en que tu mirada se perdió,
en el momento en que ya no te importó,
yo empecé a sentir que algo de mi se iba,
se iba con vos.
Y se fue.
Y no funciono bien sin eso.
Más bien, no funciono,
O sí.
Puedo estudiar.
Puedo mirar.
Puedo hablar.
Pero siento que no es nada.
Y nada de lo que estudio, miro, digo,
me trasciende.
Todo queda ahí, en una superficie.
En un intento por sobrevivir y priorizar,
me congelé.
Congelé mis emociones, y las racionalicé.
Yo sabía que eso era una mentira,
pero me la creí y me creyeron.
Y ahora estoy ahí, descongelándome.
Tengo miedo de deshacerme por completo,
de deterrirme en recuerdos y esperanzas.
En anhelos.

Comentarios

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Creo que estoy tan poco acostumbrada a ser feliz que mi cabecita se las enrosca para pensar cosas infelices. Soy feliz y más aún si puedo contagiarte y decirte no hay otro momento para sonreír, es ahora .
Cuando no hay mucho para decir, es mejor callar. Pero me es necesario expresar la felicidad que siento. Un día en paz y sin preocupaciones, Gracias.