Pequeños escritos del día a día.
Vivía replanteándose su vida, insignificante para el mundo,
pero para ella digna de ser cambiada a cada mes.
Capaz porque le gustan mucho los cambios pasaban esas cosas,
cambiando los muebles de lugar, la forma de escribir,
la forma de ver el mundo, y sobre todo de relacionarse.
Será porque odiaba ser tan cambiante
que cada vez que surgía un planteo existencial
el primer punto de cambio era dejar de cambiar tanto.
Pero un día reflexionando decidió seguir cambiando
para no perder la costumbres, y así mantenerse igual cambiando siempre.
Si al fin y al cabo así era y cambiar no era la solución.
Ama gritarle al cielo sus penas, va por la vida sabiendo que es suya, habla con el don de confundir. Voy a dejar que me guíes, hoy te permito llevarme al sol, solo si mañana vamos a la luna. Es un alma profunda como el mar, su mente tiene una velocidad anormal, y su sonrisa hace del mundo un lugar mejor. Quiero dejarte entrar, guiame con los ojos cerrados, yo mañana te regalo el viento.
Todo va, viene, deja
Es un círculo vicioso
Al que tomamos como costumbre
No te arraigues, dicen, nada queda
Pero qué si no es así? Si el sentir queda
El fuego y la presencia no se extinguen
Resulta imposible no encariñarse
Siempre todo tiene una debilidad
que permite atravesar
Y llegar y dejar.
Tic, tac, 2 segundos más sin poder dormir.
Siempre imaginando, volando, soñando despierta.
Qué difícil es dormirse para las mentes perturbadas!
Cuando despertaré de esta realidad, triste y apagada, aunque a simple vista parezca un arco iris. Quiero volver a reír sin pensar, a mi fantasía más real, que es la que te mantiene cerca mío, y me permite respirar sin miedo a pensar que te dejo sin oxígeno, cuando es al revés, vos me ahogas, y no me dejas respirar la mezcla impura de mi realidad. Que me alimenta de ganas de vivir, pero no de más ganas que cuando veo tus fotos y me imagino tu voz, haciendo eco en acantilado sin fin, en el que el eco, nunca termina, siempre esta en algún inicio de ese precipicio, que más de una vez, me entregó una réplica de tu voz, y me
devolvió las ganas de vivir, de sentir.
Otra vez a empezar de nuevo, otra vez a la oscuridad.
He comprobado que no hay luz que pueda contra esta opresión.
Creo salir y vuelvo a caer en dudas y un pozo sin salida.
Caigo, trepo, con todos mis esfuerzos, y otra vez caigo más bajo.
Donde ya nada se distingue, donde nada se ilumina.
Otra vez no quiero salir, y no quiero ceder.
Desesperadamente me aboco a este trozo de papel, le entrego y le abro mi mente como nunca hago. Le doy todo lo que siento, y es que único que puede ayudarme a ser. No encuentro forma ni momento para abrirme a las personas. Me aterra explicar lo que hay en mi, a algo más que esta hoja sin historia. Plan de fuga de esta coraza recorre mis pensamientos
Muy buenos escritos, una de las mejores formas de canalizar los sentimientos. Me gusta mucho el estilo y es muy buena la calidad literaria.
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