Ir al contenido principal
No sé.
Qué no sabes?
Muchas cosas.
Sí sabes.
Bueno, no sé de lo que quiero saber.
Y de qué queres saber?
Ah, eso tampoco sé.
Mmm... sí sabes.
No! No sé.
Es lo único que sabes decir?
Qué cosa?
No sé.
No.
Ah, parecía que sí.
Es que... a veces me pierdo y creo que no sé nada.
Te perdes?
Un poco, en las palabras, en lo que sé y lo que creo saber.
Hay algo de lo que estes segura?
Sí.
De qué?
De lo que siento.
Y de qué no estas segura?
De que existe y qué no, es algo que me aterroriza.
Te da miedo creer que puedas no existir?
No.
Y que es lo que te da miedo?
Que vos puedas no existir más allá de mi mente.
Existo.
Cómo sé que eso no me lo está diciendo mi cabeza?
Porque te lo digo yo.
Para vos es fácil.
Porque para vos no?
Porque estoy segura de lo que siento.
Que tiene que ver?
Imaginá sentir lo que siento por algo que no existe.
Qué sentis?
Que te quiero.
Yo también te quiero, y existo, no importa si solo para vos, pero existo.



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.