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Almas, cuerpos, pieles. 
Van y vienen. 
¿Quién dirá qué es de quien? ¿Quién se atreverá a decir que algo esta prohibido?
 Nadie. 
Porque nadie puede hablar.
 Hablar hablan los cuerpos, las almas, las pieles.
 Los gestos. 
Las palabras están vacías si no se acompañan de una caricia, de una mirada. 
Por eso a mi me gusta tu cuerpo. 
Tu cuerpo me habla. Me enseña de vos, de mi, de nosotros.
Me explica cosas que antes no entendía. Creo que hay cosas que todavía no le entiendo.
Sé que tu cuerpo esconde un secreto.
 El secreto del universo. El secreto del origen.
Algún día me dejará verlo? entenderlo? sentirlo?
Te pido, que te abras a mi.
Te pido que me leas, que me cuentes mi historia. La historia que mi ser te cuente.
Te pido, que una vez más, me hagas desconectarme del mundo, de las preguntas.

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