Ir al contenido principal
Que difícil fue creer cuando no tenía en qué.
Pero hoy creo en los cambios, sólo porque los veo.
Los veo, los vivo, los disfruto.
Hoy en mi algo cambió, porque cambió en mi al rededor.
Sólo era cuestión de tiempo, nunca tuve mucha paciencia.
Siento paz conmigo misma y felicidad.
Una felicidad tranquila, no de euforia, sino de calma.
Ojalá el tiempo me demuestre que me equivoqué cuando no confié en los responsables de los cambios, ya de a poco me lo puso sobre la mesa.


Comentarios

  1. ¡Qué lindo lo que escribe, señorita! La quiero tanto, pero tanto..

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Una mujer

Esta mujer es como todas, aunque ella no lo quiera asumir. Bueno en realidad, qué es ser como todas es medio difícil de explicar. Da igual, mujer, hombre, no sé si hay una cosa que atañe a cada género. Algunos dicen que sí, es más se han escrito libros sobre eso. No es eso lo que interesa. La cuestión es que esta mujer, de la que voy a hablar ahora, cree ser distinta, o eso intenta demostrar. Ella, con todo su intelectualismo, su moralidad, intenta sobreponerse a la mediocridad del mundo, superarla, dejarla atrás. Pero, ¿puede? No. Porque es tan tan tan ilusa que nunca deja de confiar. Siempre cree y tiene esperanzas en que hay personas capaces de salir de esa promiscuidad universal y adaptarse a sus propuestas para un nuevo y mejor mundo. Ella, tan optimista a veces se entusiasma y se maquina a partir de lo más mínimo las posibilidades más grandes de mejoras. Pero no, nunca sucede, y sufre, se lastima, se arrepiente. Y cae, y vuelve a caer una y otra vez. La ves cómo le brillan los o...
Sólo un domingo más de mayo. Sólo una mañana de lluvia y viento. Sólo un llanto, de gato.                        de humano. Sólo una habitación de hospital casi vacía. Sólo un almuerzo abundante. Sólo una siesta reconfortante. Sólo yo vestida de gris. Sólo vos mirándome desde lo alto sin poder alcanzarme. Solos. Vos y yo.           Nosotros.