Nunca me pareció tan difícil elegir. Nunca dudé tanto. Pero supongo que es así, es parte del proceso de hacerse adulto, empezar a hacerse cargo, hacerse responsable. ¿Qué poner primero? Es lo que necesito decidir. ¿A mi? Bien, y ¿con eso qué? No tengo idea qué implica ponerme a mi primero cuando tengo que elegir cosas que van más allá de mi y de lo que yo quiero. Cuestiones que implican a otras personas, que no quiero lastimar. Realmente no sé que hacer. No quiero decidir más, quiero deshacerme de todas las preocupaciones que me comen la cabeza. Necesito, más que nunca, relajarme y desconectarme. Necesito lograr que no me importe. Es la única forma que se me ocurre de poder superar la situación. Ahora, una crítica introspectiva , si absolutamente todo el tiempo trato de tener el control sobre todas las cosas y me preocupo por cuestiones que incluso no me conciernen en lo más mínimo... ¿Cómo hacer? ¿Cómo se hace para tomarse las cosas con calma? Sí elijo ponerme a mi primero, ...
Espacios para la reflexión e introspección