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Mostrando entradas de 2013

Decidir.

Nunca me pareció tan difícil elegir. Nunca dudé tanto. Pero supongo que es así, es parte del proceso de hacerse adulto, empezar a hacerse cargo, hacerse responsable. ¿Qué poner primero? Es lo que necesito decidir. ¿A mi? Bien, y ¿con eso qué? No tengo idea qué implica ponerme a mi primero cuando tengo que elegir cosas que van más allá de mi y de lo que yo quiero. Cuestiones que implican a otras personas, que no quiero lastimar. Realmente no sé que hacer.  No quiero decidir más, quiero deshacerme de todas las preocupaciones que me comen la cabeza. Necesito, más que nunca, relajarme y desconectarme. Necesito lograr que no me importe. Es la única forma que se me ocurre de poder superar la situación. Ahora, una crítica introspectiva , si absolutamente todo el tiempo trato de tener el control sobre todas las cosas y me preocupo por cuestiones que incluso no me conciernen en lo más mínimo... ¿Cómo hacer? ¿Cómo se hace para tomarse las cosas con calma? Sí elijo ponerme a mi primero, ...

Al origen.

Origen. Todo vuelve al origen. Todo es cíclico. Todo termina igual que como empieza. Origen. Volver hacia el mismo lugar siempre. Caer en la misma vida una y otra vez. Origen. Encontrar dónde todo empieza, para saber, que allí terminará. Destino. Todo termina en el mismo lugar. Todo duele igual. Destino. No importa el camino, todos terminamos igual. Destino. No te preguntes a dónde vas, ya vas a llegar. Camino. Es lo único que queda, entre el origen y el destino. Camino. Es lo único que se puede elegir en la vida. Camino. Todos terminan en el mismo lugar, pero existe la posibilidad de que llegar con una sonrisa. Origen, destino y camino. Tres palabras sin total sentido. Nada vale, porque al final nada queda. Que pena me da saber que al final de ese amor ya no queda nada (Zamba para olvidar)

Un momento de crisis

Cuando se me corren los ejes, cuando se me mueven los objetivos y todo queda al revés. Qué hacer cuando no sé a dónde voy. Qué hacer cuando no tengo idea de cómo avanzar. Días caóticos, días atravesados. Días de crisis que hacen que todo se vuelva gris, perdí el color. ¿A dónde se fue? Quiero correr para alcanzarlo. Necesito un poco de orden, nadie más que yo puede organizarme. No necesito a nadie más que a mi misma. ¿Pero dónde estoy? No adentro mío, de eso estoy segura. ¿Cuál es el lugar en que me siento cómoda? Comienzan a cuestionarse esos lugares que se veían tan seguros y cómodos. Propio de la crisis, cuestionar todo. Me quiero ir, me quiero encontrar, me quiero entender. Me dijeron hoy: "el problema sos vos", cuanta verdad. Mi inseguridad, mis dudas, mis paranoias, mis obsesiones, mis rayes. Me alejo, me encierro, me escondo detrás de todo eso. Pensar de más, si tan solo puediera apagar esas voces en mi cabeza que lo único que hacen es preocuparme más y más. Quiero ...

Hoy, acá.

Así me alcanza. Me completa.  Diferentes y todo, en la oscuridad todo es lo mismo. Es uno. Somos uno. No se necesitan parecidos. No se necesita nada. Nada más que esa necesidad desesperada. Necesidad que no se explica, se entiende en el encuentro. Desesperada pero paciente. Ambivalente. Lugares comunes se transforman, se convierten, se disfrazan. La nada se vuelve comodidad. En cualquier lugar del encuentro, te encuentro.  Me alcanza, me completa. ¿Diferentes dije? En otro lugar, quizás. Hoy, acá, igual de desesperados. Igual de necesitados. Somos uno.

Se vuela, se congela.

Un tiempo que vuela. Otro que se congela. Una mirada indescifrable, que dice mucho más que un poco. Una mirada que me quita el sueño, quiero saber porqué no te entiendo. Un tiempo que vuela hacia atrás, inmediatamente no soy yo o soy más yo que hoy. Me desconozco, o quizás no. Quizás me conozco demasiado. Una puerta se abrió, la atravesé. Una ventana se cerró,  no entró más luz. Un tiempo que se congela, todo está igual, persiste esto que no sé que es. Persiste por sobre todo, o debajo de todo. Siempre latente, siempre despierto. Un sentimiento que me congela en el tiempo.

365

365 noches pasaron. Cómo cambiaron algunas cosas. Otras siguen igual. Igual de mal, igual de bien. Hace 365 noches, una noche igual a esta tu cuerpo dijo basta. Y nos dejaste con una última sensación: misterio. Tu vida fue un misterio en muchos aspectos para nosotros. Otros los tenemos bastante claros. Pero, en fin, siempre das que hablar. Ojo, con una sonrisa. Es inevitable recordarte con una sonrisa.  Eras una persona increíble. Tu vida era una historia única, digna de un libro. Verte en las fotos, en videos, tus palabras. Todo un político, todo un artista, un Dalí. Extraño, por sobre todas las cosas, escucharte. Tus historias, tus opiniones llenas de sabiduría, tus trucos de magia, el estofado, los inventos temporarios para solucionar cosas. El Conde. Imposible olvidarte, imposible no extrañarte.  365 noches frías, oscuras, lluviosas, cálidas. Y hoy, 365 noches después igual que aquella. Fría, lluviosa, nublada. El mundo te recuerda igual.

Delirio express de la inconsciencia.

Tiempo al tiempo tengo que esperar. Qué? Esperar qué? No puedo, no tengo tiempo. 10 minutos. Tic, tac, sigue la música, titilan cositas, y de a poco renglón a renglón se va llenando la pantalla con unos delirios que siento que no me pertenecen. O me pertenecen demasiado. Y eso me aterra, que al leerlo, alguien, alguno descubra una verdad dentro de mí que yo no quiero ni conocer ni asumir. Vine hasta acá porque leía y leía y sentía que algo tenía que escribir. Pero qué. Borro todo. Empiezo de vuelta. Sigue siendo muy personal. Mierda, 5 minutos, se termina la música, se termina el tiempo de soledad. Y ahora qué? Escribo algo que no tiene sentido, es como si me estuvieran persiguiendo hacia adentro de la pantalla. Cada vez más. Imagino como es la transacción de mi cerebro a mi dedos presionando unas teclas que transmiten por un cable un código binario que en la pantalla se reproduce con lo que alguna voz,  que puedo jurar no es la mía, dice en mi cabeza. Me aterra pensar en ese camin...

Sacudir

"Sacudan, sacundan los pies, relajenlos" dice la profe de pilates (mi mamá, oh casualidad de la vida) Y yo pienso que lindo sacudirme de encima a todo lo que me hace mal. Sacudirme, sacarme, descolgarme todo eso que me consumía la vida. Que me dolía y me llenaba de cosas negativas. Y todavía me falta. Cada vez voy filtrando y purificando más. A la vez que abro y acepto más. Es un espiral hacia adentro y hacia afuera a la vez.  Como siempre no puedo evitar preocuparme por los demás y pienso: lástima por vos, por vos y por vos! que se hunden en su propia mierda. Así te lo digo, cortito y conciso. Se hunden y no salen. No encuentran el camino. Andan sin rumbo formando un zig zag constante sin principio ni fin. "Una pista de autos" como los dibujos de los nenes de 3 años que están aprendiendo las formas. Necesitan sacudirse. Encontrarse un poco. Introspeccionarse (creo que no existe la palabra, pero se cacha la idea)  Pero que me preocupo yo! Sí a mi nadie me ense...

Otra más, y se van sumando.

Muchas despedidas, de esas que pegan fuerte, de esas que son para siempre. Algunas caen dentro de lo razonable y responden a curso de la vida. Pero otras simplemente me ponen a prueba, me gritan en la cara que ya soy una adulta. Es como si cerrara una etapa, pero con una herida. Paradójico. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------ 13 años para mí es casi toda mi vida. 13 años sabiendo que estabas ahí, ladrando, llorando, rascando la puerta. Te puse el nombre de mi dibujo favorito. Y en el instante en que llegaste a casa Scooby-Doo se convirtió en realidad para mi. Pero claro, con sus diferencias. No eras un gran danés, eras un callejero de lo más lindo y tierno que alguna vez vi. Según el veterinario eras un ovejero alemán rubio, salvando las distancias... Tampoco eras asustadizo como el de la tele, todo lo contrario, en meses te convertiste en el perro loco y malo del barrio.Había que sacarte a pasear c...

Reflexiones incoherentes

Como una cruel egoísta estaba pidiendo a gritos que algo me pasara. Algo que me descolocara de la rutina en la que estaba inmersa. La vida, o el destino o lo que sea, me jugaron una mala pasada. ¿Quería algo impactante? lo tuve. Y más de una vez. Pedía algo que me hiciera tener algo en qué pensar. Y sin duda ahora tengo mucho en que pensar.  No me alcanza el tiempo para seguir la rutina y a la vez pensar en todo lo que pasa a mi alrededor. Estoy muy adentro de mi propia vida. Necesito sentarme a ser mi propia espectadora. Aunque algo me dice que no lo haga, que lo que voy a ver no me va a gustar ni un poco. Pero tarde o temprano voy a tener que decidir, porque sino voy a quedar atrapada en mi propio espiral y no voy a poder salir. No me gustan los encierros. No me gustan los entierros. No me gusta esperar. No me gustan los duelos. No me gustan las despedidas. No me gusta la cobardía. No me gusta la hipocresía. 
Necesito encontrar una salida a la monotonía de la rutina. Necesito matar la rutina antes de que ella me mate a mí. Un sacudón de alegría o de tristeza. Algo o alguien que haga que la diferencia.

Hoy

Hoy creo que la felicidad es encontrar nuestro lugar. Y cuando digo "nuestro lugar" me refiero a equilibrarnos.  Encontrar entre tanta vorágine global una playa o un parque, una persona, una radio, una actividad, una ilusión, un trabajo, una carrera, etc., que nos haga perder el miedo.  Que nos deje dar rienda suelta a nuestro ser.  Que nos haga sentir seguros. Hoy creo que encontré muchas de esas cosas. Hoy no tengo miedo de ser yo.

Plan Indiferencia 0

¿Hasta dónde? ¿hasta cuándo? ¿Cuánto más podemos vivir así? Empujados por esta inercia. Esta fuerza mezcla de inconsciencia colectiva y un par de titiriteros que manejan los hilos de nuestra felicidad... Necesitamos decir basta. Necesitamos tomar consciencia . Romper. Transformar. Revolucionar. Construir. Crear. Rehacer. Hay que dejar de mirar hacia otro lado. Dejar de ser indiferentes ... Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido . Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partidario. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes. La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar. Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece ...

Encuentros

Un instante en el que se cruzan las miradas. Un encuentro eterno. Entre tanto cemento, tanta gente, tanto ruido. Un roce de tu piel. Corta el tiempo. Eriza el cuerpo. Un segundo de risa. Una pregunta. Una sonrisa como respuesta. Y una presión que cae. Un imán que atrae. Nos llaman. No sabemos a donde. Ni porqué.  Pero ninguno puede evitar ir. Y vamos. Y sin pensar. Pasa el tiempo. Y se cruzan las miradas otra vez. Y el encuentro queda. Y el roce queda. Y la sonrisa queda. Grabado en la retina, en la piel. La sensación de un encuentro furtivo. Prohibido.