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El sol podría haberse apagado y ellos no lo iban a notar.
Sumergidos en su baile de palabras corrían una carrera al tiempo, y estaban cerca de ganar.
Iban por la vida como el viento corre por el mundo.
Sueños de azúcar y recuerdos de cristal, delicados como una rosa, guardaban en sus mentes.
Tic, tac les decía el reloj, y ambos respondían como uno que no iban a parar.
Se creían capaces de superar cualquier barrera de la vida, y lo cierto es que lo eran, ellos juntos podían brillar tanto como el sol, y si querían escapar o desaparecer, podían ser más negros que el espacio.
La noche los despertaba y alertaba sus sentidos.
La luna era su única amante y cómplice.
Algo así como el destino les había dado necesidades parecidas, y capacidades diferentes.
Podían sanar sus heridas, por más profundas e invisibles que fueran, mientras lo hicieran juntos.
La locura era la reina de su diversión y la cordura el dictador para sus cerebros.
Podían alejarse pero no desconectarse, algo que preferían no nombrar los unía más que sus manos, que nunca se soltaban.
Pasara lo que pasase, su mente les recordaría que fueron reales, aunque el tiempo quemara las pruebas con fuego, otro fuego mantedría encendido el recuerdo de la realidad que alguna vez los había hecho uno.

Comentarios

  1. Estas líneas de faso verde las escribiste vos? :| Son muy geniales.

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  2. Hey, no es faso verde.. es azul ! Y sí, salieron de mi cabecita.

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